Esta medida por parte de las empresas generó una sorpresa negativa y un inmediato malestar entre los choferes, complicando la situación del servicio en la provincia.
Raúl Abraham, titular de la UTA Chaco, señaló que el gesto de los empresarios despertó un gran enojo en el sector, lo que pone en seria duda la reanudación del servicio. Cabe destacar que el transporte ya se encontraba afectado por una medida de fuerza que comenzó a implementarse desde el mediodía del pasado jueves.
El dirigente gremial advirtió que el conflicto podría escalar significativamente si no se completa el pago de los salarios a la brevedad. Abraham fue tajante al asegurar que "si para el lunes no pagan el 50% restante, se recrudecerá el paro", marcando un plazo límite para la regularización de la deuda.
Por el momento, la continuidad de la medida de fuerza mantiene en vilo a los usuarios que dependen diariamente de los colectivos. La resolución del problema queda supeditada a que las cámaras empresariales depositen la totalidad de los fondos adeudados antes del inicio de la próxima semana laboral.





