El certamen arrancó este sábado pasadas las 10, marcando el comienzo de una semana donde el movimiento y el trabajo darán forma a la belleza del arte en la capital chaqueña.
En esta edición, los artistas se enfrentan al desafío de trabajar con mármol travertino y acero inoxidable. Durante las primeras horas, bajo un sol intenso, los escultores recorrieron sus espacios de trabajo para tomar contacto con las herramientas y familiarizarse con la rigidez y maleabilidad de los bloques, realizando las primeras mediciones sobre la materia prima.
Para llevar adelante sus creaciones, los participantes cuentan con equipamiento especializado que incluye zapatillas especiales, viseras, guantes y cascos protectores, fundamentales para quienes manipulan las planchas de acero. Además, cada uno de los diez escultores dispone de un equipo de tres ayudantes para asistir con las herramientas y un grupo de apoyo logístico dedicado a la limpieza del predio.
La Bienal 2026, que abrió oficialmente sus puertas la noche del viernes 17, vuelve a convertir a Resistencia en un taller a cielo abierto con la participación de diecisiete escultores en total. Con el inicio de las tareas, la ciudad vuelve a esculpir su historia a través del lenguaje de la piedra y el metal, reafirmando su identidad como capital de las esculturas.






