El anuncio del envío de un proyecto para modificar la Ley de Salud Mental reactivó el debate sobre su implementación y alcances. La licenciada Marina Charpentier, mamá de Chano, se refirió en diálogo con Mitre Resistencia a las expectativas y reparos frente a la iniciativa.
Charpentier expresó cautela sobre la propuesta: “Cuando venís luchando por algo y parece que siempre está llegando a la meta, y por algo no llega nunca, tengo reparos y hasta que no lo veo, no lo creo. Celebro que se haya puesto en agenda, pero por ahora lo que tenemos es un anuncio y falta que llegue al Congreso y se discuta”.
En relación a los cambios necesarios, cuestionó el enfoque de la normativa vigente: “Una de las falencias más importantes de la ley vigente es que no fueron consultados los agentes de la comunidad. Espero que no se cometa el mismo error y que convoquen a psiquiatras, médicos, psicólogos, la familia, la iglesia y todos los que trabajan en el territorio, porque una cosa es lo que se escribe en un papel y otra lo que pasa en la realidad”.
Sobre uno de los puntos más sensibles, explicó: “El artículo más polémico es el de la internación involuntaria, porque la ley priorizaba la voluntad del paciente, pero si una persona está con intento de suicidio, en un brote psicótico o con consumo problemático extremo, no tiene la capacidad de decidir si quiere internarse. Ese cambio que plantea el nuevo proyecto es clave y además empodera al psiquiatra, que es quien debe decidir”.
Finalmente, advirtió sobre la falta de recursos y la distancia entre la ley y la realidad: “La práctica no muestra lo que dicen los papeles, hay lugares donde hay un solo psiquiatra para miles de personas o directamente no hay, y sin seguimiento ni acceso a medicación es imposible sostener tratamientos. Por eso también es fundamental el rol de la familia y de la educación, porque si no empezamos por casa esto no va a servir”.





