Esta efeméride, que se celebra desde 2018, es una ocasión propicia para reflexionar sobre la importancia del licenciado en Ciencia Política en el contexto actual y su contribución al desarrollo democrático y al fortalecimiento institucional.
La elección de la fecha rinde homenaje al politólogo argentino Guillermo O’Donnell, coincidiendo con la fecha de su fallecimiento. O’Donnell es una figura ilustre cuyo trabajo forma parte de la bibliografía obligatoria en varias carreras. Los fundamentos de la iniciativa legal mencionan la relevancia de sus aportes a la Ciencia Política y, especialmente, su defensa de la democracia frente a los regímenes autoritarios presentes en América Latina.
El licenciado en Ciencia Política desempeña un papel crucial para el buen funcionamiento del Estado. Sus competencias incluyen la capacidad para el análisis político, determinando actores y estructuras dentro del juego de poder. Además, están preparados para la planificación de políticas mediante la construcción de datos relevantes y la redacción de informes destinados a niveles directivos en organizaciones.
La figura del politólogo es esencial para abordar problemas complejos desde una perspectiva informada y ética. Entre sus roles también se incluye el asesoramiento estratégico sobre relaciones de poder y estrategias políticas, así como la consultoría a gobiernos para diseñar e implementar políticas públicas que promuevan el desarrollo local y regional. La formación busca que estos profesionales impulsen cambios que fortalezcan las instituciones.





