Núñez explicó que la coordinación con las fiscalías rurales es fundamental para actuar con rapidez: “no damos ni un paso en falso sin la autorización de la magistratura interviniente”, aseguró, resaltando que contar con denuncias acompañadas de fotos o videos acelera significativamente los tiempos de la justicia.
Para que un operativo sea exitoso, el abogado subrayó que el diagnóstico técnico es el corazón del procedimiento, recayendo la responsabilidad en el personal idóneo de la fuerza. Según indicó el oficial, “el que decide, el que está en el lugar y el que tiene la capacidad es el médico veterinario”, cuyo informe sobre la gravedad de las lesiones permite que la magistratura ordene el resguardo inmediato del animal. Una vez rescatados, los ejemplares son derivados a fundaciones especializadas para su recuperación y posterior adopción o liberación.
Respecto a la fauna silvestre, Núñez fue tajante al señalar que el cautiverio en domicilios particulares constituye una infracción, incluso si se intenta "humanizar" al animal. Al ejemplificar con casos de mascotas exóticas, el especialista sostuvo que “el animal silvestre tiene que ser libre e independiente del hombre”, por lo que se trabaja para que vuelvan a su hábitat natural. En ese sentido, abogó por reformas legales que dejen de considerar a los animales como "cosas" y los reconozcan formalmente como “seres sintientes” y sujetos de derecho.
Finalmente, el oficial instó a la ciudadanía a no naturalizar situaciones de crueldad, como los criaderos clandestinos o la sobreexplotación de hembras, y a utilizar los canales de denuncia. Recordó que la comunidad puede alertar a través del 911 o directamente a la guardia de prevención: “el número del Win está activo las 24 horas” (3624-645222), lo que permite que la Policía Rural intervenga de manera inmediata en cualquier punto de la provincia para proteger la integridad de los animales.





