La histórica crisis migratoria registrada en el enclave español de Ceuta, en el norte de África, dejó un saldo de al menos 57 personas fallecidas entre quienes intentaron ingresar por vía marítima. Las autoridades confirmaron que la situación comenzó a desescalar tras el retorno de más de 37.500 migrantes a Marruecos, la gran mayoría de forma voluntaria, ante el colapso de las infraestructuras locales.
El Gobierno de España calcula que cerca de 50.000 personas cruzaron de forma irregular durante el punto crítico del conflicto, lo que representó una de las mayores irrupciones registradas en la historia de la ciudad autónoma. Quienes regresaron manifestaron haber sido engañados con promesas de alojamiento inmediato, encontrándose al arribar con centros de recepción desbordados.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó este viernes el territorio junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y calificó el episodio como "una violación de la integridad territorial de España". Durante la jornada, anunció la instalación de un sistema de boyas en las inmediaciones del espigón de El Tarajal para bloquear el paso marítimo, además de agilizar los procesos de devolución.
Despliegue de seguridad y tensión diplomática en Europa
Para contener la contingencia en la frontera, Madrid dispuso el envío extraordinario de la Policía Nacional, la Guardia Civil y unidades de las Fuerzas Armadas. En paralelo, la Comisión Europea ofreció el apoyo operativo de la agencia Frontex y destacó la cooperación con el gobierno marroquí para restablecer el orden.
El impacto del episodio provocó a su vez un fuerte cruce diplomático en la Unión Europea:
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Planteo de Italia y Finlandia: La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, junto a su canciller Antonio Tajani, evaluaron proponer la suspensión del espacio Schengen a España por fallas en el control fronterizo.
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Protesta de Madrid: El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, convocó al embajador italiano para presentar una queja formal por los dichos de Roma.
Pese a que las tentativas de cruce cayeron de forma drástica en las últimas horas, las fuerzas de seguridad continúan en estado de alerta máxima a lo largo del perímetro fronterizo de Ceuta.





