Don Nelson, integrante del Salón de la Fama de la NBA y una de las figuras más influyentes de la historia del básquet estadounidense, murió este domingo a los 86 años rodeado de su familia. Campeón como jugador y entrenador, dejó una trayectoria de más de seis décadas vinculada a la máxima competencia del deporte.
La noticia fue comunicada por su entorno, que no informó la causa de su fallecimiento. Los Golden State Warriors también expresaron su pesar y destacaron el legado de Nelson, a quien definieron como un “auténtico visionario” que desafió las formas tradicionales de entender el juego y abrió el camino para nuevas generaciones.
Como jugador, Nelson conquistó cinco títulos de la NBA con Boston Celtics, en 1966, 1968, 1969, 1974 y 1976, y la franquicia retiró su camiseta número 19. Luego comenzó una extensa carrera como entrenador que se prolongó durante 32 temporadas y terminó con 1.335 victorias y 1.063 derrotas, registro que durante años lo convirtió en el técnico más ganador de la historia.
Su influencia no quedó limitada a las estadísticas. Nelson fue uno de los grandes impulsores del small ball, una filosofía basada en velocidad, movilidad y ritmo ofensivo que transformó el básquet y que posteriormente quedó asociada al nombre de “Nellie Ball”. Dirigió a Milwaukee Bucks, Golden State Warriors y Dallas Mavericks, y también ejerció como director general en algunas de esas etapas.
Nelson fue elegido Entrenador del Año en tres oportunidades, dirigió al seleccionado estadounidense que ganó el oro en el Mundial de 1994 y en 2012 ingresó al Naismith Memorial Basketball Hall of Fame. Su legado también quedó ligado a figuras como Tim Hardaway, Mitch Richmond, Chris Mullin, Dirk Nowitzki, Steve Nash y un joven Stephen Curry, consolidando una influencia que perdurará mucho más allá de sus 86 años.





