Romero destacó la labor científica de la División Antecedentes Personales, señalando que “pudieron finalmente extraer, a través de una incisión, la huella dactilar de lo que quedaba de la mano” para cotejarla con sus registros internos, lo que evitó trámites más lentos ante organismos nacionales,.
La víctima, oriunda de Villa Ocampo pero residente en Corrientes desde hace una década, llevaba lo que el jefe policial describió como una “vida errante”, marcada por el consumo de alcohol. A pesar de haber permanecido cerca del asfalto durante aproximadamente diez días, la maleza y la profundidad de la cuneta impidieron que fuera divisado antes por los transeúntes, hasta que el olor en la zona permitió su hallazgo.
Respecto a las causas del deceso, la autopsia preliminar llevó tranquilidad a la familia al descartar indicios de criminalidad en la escena. Según explicó Romero, los estudios médicos indican que el hombre “tuvo una muerte no traumática, que puede llegar a ser tal vez algún infarto”, lo cual descarta la hipótesis de un homicidio o una muerte violenta tras los peritajes iniciales.
Finalmente, el jefe de policía brindó recomendaciones clave para la ciudadanía ante el hallazgo fortuito de restos humanos, enfatizando la importancia de preservar el lugar. “Se sugiere preferentemente el avistamiento y nada más que eso, no dar vuelta el cuerpo, no tocarlo”, advirtió Romero, subrayando que cualquier manipulación indebida puede borrar huellas o entorpecer gravemente la investigación judicial.





