La justicia federal y fiscal avanza en una investigación contra el tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino, tras detectarse inconsistencias extremas entre su nivel de vida y sus declaraciones ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Según fuentes judiciales, el dirigente figura como trabajador autónomo y no tributó Impuesto a las Ganancias durante el año 2024, declarando ingresos por apenas 13 millones de pesos anuales que, según su criterio, lo dejaron fuera del alcance del tributo. Este dato generó sospechas oficiales, dado que sus pagos previos por este concepto ya eran considerados llamativamente bajos, pasando de 180 mil pesos en 2019 a poco menos de 4 millones en 2023.
El contraste patrimonial es, según los investigadores, difícil de justificar frente a las sociedades comerciales vinculadas al dirigente, las cuales manejarían 35 propiedades y 135 vehículos. Además, se le atribuyen gastos personales exorbitantes, como una mansión en Pilar valuada en 17 millones de dólares y una costosa afición por los caballos de salto. En su reciente indagatoria ante el juez Diego Amarante, Toviggino intentó minimizar su situación afirmando que vive en una casa alquilada, que es autónomo y que percibe unos cinco millones de pesos mensuales, cifra que, según sus propias palabras, solo le "alcanza para subsistir".
Sin embargo, la fiscalía liderada por Pedro Simón en Santiago del Estero sospecha de una "defraudación sistemática y organizada" contra la AFA que se habría prolongado en el tiempo. La hipótesis principal apunta a una presunta evasión fiscal mediante el uso de facturas apócrifas emitidas por empresas vinculadas al tesorero para justificar millonarias transferencias desde la entidad madre del fútbol argentino. De hecho, ARCA ya detectó facturas presuntamente falsas por más de 235 millones de pesos correspondientes a servicios que nunca habrían sido prestados.
La situación judicial del dirigente se agravó en marzo pasado, cuando el juez Amarante procesó tanto a Toviggino como al presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia. Ambos están acusados de apropiación indebida de tributos y recursos de la seguridad social en una causa que investiga más de 19.300 millones de pesos no ingresados al Estado en término. Mientras la causa avanza, se espera que en los próximos meses surjan nuevas definiciones sobre el complejo entramado de ahorros y fondos que el tesorero utiliza para sostener su elevado estándar de vida.





