Más que solo tiza y pizarrón: docentes con mucho corazón enseñan en centros de rehabilitación

La educación de adultos en el Chaco trasciende las aulas convencionales, especialmente en la EPA Nº 8, que cuenta con un anexo en el SIC de Vilelas. Allí, docentes como Marcelo Córdoba y la profesora Silvia Gonzalez trabajan con jóvenes y adultos en procesos de rehabilitación por consumos problemáticos.
5 de agosto 2026, 21:11hs

Su labor combina lo pedagógico con una profunda carga social, adaptándose a las necesidades de personas que buscan terminar su primaria mientras atraviesan momentos complejos de salud y vida.

Para la docente de corte y confección, Silvia, el aula se convierte en un espacio de refugio donde el afecto es tan importante como la técnica. Ella define su trabajo diario desde la contención emocional: "Para mí son todos mis niños, trato de charlar siempre con ellos, de que ellos puedan confiar en mí", explicó durante la entrevista. Según relató, su objetivo es brindarles ese "brillo" y acompañamiento que muchas veces les falta para sostener su proceso.

El maestro Marcelo Córdoba destacó que el docente de adultos debe poseer una sensibilidad especial para abordar realidades de violencia o marginalidad que el magisterio no suele enseñar. "El maestro cuando se forma no recibe una formación específica, se va haciendo en la marcha con los chicos en adicciones o judicializados", señaló al describir la importancia de la empatía. Para Marcelo, la clave de su vocación es absoluta: "Tenés que tener un perfil de completo amor por la educación, pero también amar a las personas para hacer este trabajo".

Por su parte, "la seño Agus", maestra de manualidades Agustina Alcaraz, relató que para ella representó un gran desafío personal, ya que inicialmente sentía miedo y no lograba dimensionar cómo sería la experiencia.Aunque esperaba encontrar personas retraídas o con días difíciles, se sorprendió al descubrir una realidad opuesta, donde los alumnos se muestran siempre alegres, bromean y mantienen un ambiente grato en el aula.

Entre sus vivencias, destacó el asombro que le produjo un estudiante llamado Armando, quien demostró una gran habilidad artística al prescindir de un molde para dibujar directamente sobre tela, y recordó el aprendizaje mutuo durante la feria de ciencias sobre "los yuyos", donde un alumno llamado Fabián terminó enseñándoles mucho a los propios docentes.

Finalmente, el profesor de educación física Federico Buhler compartió cómo su percepción cambió al integrarse al equipo del centro de rehabilitación. A pesar de los miedos iniciales, descubrió en sus alumnos una disposición y pureza que lo conmovieron profundamente: "Ellos allí adentro están limpios completamente, son como niños", afirmó Buller al destacar que la actividad física es una herramienta de conexión natural. Esta labor en red busca que, a través del aprendizaje, los estudiantes recuperen su dignidad y un futuro lejos de las adicciones.

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