La licenciada Luciana Canziani, psicóloga y perito forense, advirtió en Radio Facundo Quiroga sobre las graves consecuencias que generan las falsas acusaciones en contextos judiciales. “Preferimos hablar de falsa acusación, no de falsa denuncia”, explicó, y añadió: “Porque la denuncia existe, pero lo que es falso es el contenido: una imputación intencional con fines de daño, muchas veces para obstruir el vínculo entre un progenitor y su hijo”.
Canziani brindó detalles sobre el funcionamiento de la Cámara Gesell, espacio en el que los niños son entrevistados en el marco de causas judiciales. “Muchos chicos no están preparados para ese tipo de entrevistas”, indicó, y remarcó que “cuando el niño no da el relato que el sistema espera, dicen que no está listo y lo mandan a tratamiento terapéutico, lo que puede generar un relato inducido de un hecho que nunca ocurrió”.
Sobre el impacto que tiene la obstrucción prolongada del vínculo, señaló: “El daño a veces es reparable y a veces no. Hay pérdida de identidad, ansiedad, baja autoestima, e incluso autolesiones. A esos chicos se los desarraiga: pierden a sus abuelos, sus primos, sus rutinas, hasta sus escuelas”. Y agregó: “Hay padres que reencuentran a sus hijos cuando ya son preadolescentes, y eso no se puede recuperar”.
Consultada sobre el perfil de quienes impulsan estas estrategias, Canziani fue contundente: “Son personas con rasgos narcisistas, psicopáticos, que cosifican a sus hijos y los usan como botín de guerra. Trasladan frustraciones y deseos de venganza contra la expareja, y eso destruye tanto al niño como al adulto”. Y remarcó: “La justicia es tibia y llega tarde. En muchos casos no hay motivo para impedir el contacto, pero se sostiene igual”.
Finalmente, subrayó la importancia de los peritos de parte en estos procesos: “Somos los contralores del procedimiento. En este país se toma como prueba algo que solo es una evidencia, y eso es peligrosísimo. Cuando hay una falsa acusación, todo el sistema debería estar más alerta, porque detrás puede haber una maquinaria de daño organizada”.





