El humorista y excombatiente del Regimiento 5 de Infanteria de Malvinas, Freddy "El Negro" Sánchez, compartió en Radio Facundo Quiroga la profundidad de un regreso que, para muchos veteranos, todavía no ha concluido. "Aún estamos regresando, no terminamos de cerrar las heridas de aquel momento", confesó. Para él, el retorno implicó transformarse de soldado a humorista, un don que considera innato y que le permitió encontrar una forma de "arrancar una sonrisa" y enfrentar la vida tras el conflicto bélico.
Respecto a la vivencia en las islas, Sánchez describió la dura adaptación de los soldados al frío ártico y las privaciones extremas. "Teníamos que adaptarnos al frío, a la escasez de comida y también al estrés constante que estábamos viviendo", relató, reivindicando con firmeza la madurez de su generación frente al término "chicos de la guerra". "Éramos hombres y quedó demostrado que fuimos capaces de sostener nuestro juramento a la bandera: defenderla hasta perder la vida", sentenció al recordar a los 632 compañeros que murieron en la gesta.
El excombatiente también rememoró los oscuros años de la posguerra, marcados por la indiferencia del Estado y el estigma social. "Los primeros 10 años de regreso la hemos pasado muy mal. Para la sociedad, en ese momento, nosotros éramos unos perdedores", lamentó. Sánchez explicó que ese desamparo provocó un alto índice de suicidios entre sus camaradas, una etapa dolorosa que solo comenzó a cambiar con la lucha por leyes de reconocimiento y un giro en la conciencia de la ciudadanía, que hoy finalmente "aplauden a los veteranos de guerra".
En 2013, Freddy tuvo la oportunidad de volver a las islas, un viaje que le permitió ver el archipiélago con una mirada de paz. "Durante mi estadía en Malvinas para mí fue todo gris. Cuando volví pude descubrir que Malvinas tiene colores", recordó, comparando el amor por las islas con el proceso de conocer a fondo a una persona para aprender a amarla. Desde esa experiencia, trabaja para que los jóvenes comprendan la "Cuestión Malvinas", fundamentada en razones geográficas, históricas y jurídicas, y no solo la "causa" emocional de actos y desfiles.
Finalmente, el excombatiente destacó que el sentimiento por las islas debe ser un punto de encuentro para todos los argentinos. Para el humorista, el hecho de que estas iniciativas se aprueben por unanimidad es una señal de esperanza para el futuro del reclamo de soberanía. "Malvinas nos une, no nos divide y ojalá sea el faro Malvinas que nos ilumine y que nos junte de aquí en adelante", concluyó.




