Ludopatía y adicciones comportamentales: "Cada vez es más difícil frenarlas"

El psiquiatra, Enrique de Rosas Alabaster, detalló en Mitre Resistencia los signos de alerta, las consecuencias y las estrategias de tratamiento para quienes sufren adicciones al juego y otros comportamientos compulsivos.
18 de febrero 2026, 13:23hs

En el marco del Día Internacional del Juego Responsable, el médico psiquiatra, neurólogo, sexólogo y médico legista Enrique de Rosas Alabaster sostuvo en Mitre Resistencia: “El gran problema de lo que ya hace unos cuantos años llamamos adicciones comportamentales es diferenciarlo de las drogas, de los compuestos que uno introduce en el cuerpo, porque se trata de aquello que uno hace”, destacando que estas incluyen desde la compra compulsiva hasta la adicción al sexo.

Acerca de la ludopatía, advirtió: “Cuando el juego no deja de ser placentero y pasa a ser un fenómeno para simplemente aliviar tensiones, termina produciendo problemas. Sufre la persona, tiene pérdida laboral, pérdidas económicas formidables, problemas familiares y pone en juego a toda la familia”, y agregó que esta patología “puede compararse con cualquier otra adicción debido a su componente compulsivo”.

Sobre cómo repercute en la salud, explicó: “Las maneras indirectas son las más visibles”, y ejemplificó que quienes juegan en casinos o salas de apuestas “se pueden quedar horas y horas, lo que altera ritmos circadianos, ritmos hormonales, vigilia y sueño, y genera comorbilidades como alcoholismo, consumo de fármacos o drogas, y ansiedad que repercute sobre el resto del organismo”.

En cuanto al tratamiento, indicó: “El primer punto es proteger a esa persona para que deje de destruirse, a veces con medidas de restricción, internación involuntaria, intervenciones farmacológicas y, sobre todo, terapias cognitivo-comportamentales donde la parte comportamental es la más importante”, y añadió que “en casos judicializados puede haber impedimento de entrada a salas de juego”.

Finalmente, alertó sobre nuevas formas de adicción: “Hoy tenemos los teléfonos con apuestas online, y también las falsas inversiones o influencers financieros que llevan a comportamientos adictivos, donde la gente cree que invierte y en realidad está jugando”, y concluyó: “El momento en que uno tendría que preocuparse es cuando empieza a tener ausencias en el trabajo, desestimar cuestiones familiares o hábitos que tenía, porque el objeto de la adicción empieza a adquirir una preponderancia fenomenal”.

MÁS LEÍDAS

Te puede interesar