El cierre de 2025 confirmó un cambio estructural en la forma de mover dinero en la Argentina, ya que durante diciembre se registraron 753 millones de transferencias inmediatas en pesos por un total de 88,7 billones, con un crecimiento interanual cercano al 25 por ciento tanto en cantidad de operaciones como en montos reales, según el Banco Central.
Uno de los datos más relevantes del informe es que el 75 por ciento de esas transferencias tuvo como origen o destino una CVU, es decir una billetera virtual, en un contexto donde el BCRA ya registra 84 billeteras digitales interoperables, lo que refleja el peso creciente de estas plataformas dentro del sistema financiero.
Desde el sector fintech interpretan este fenómeno como un hábito consolidado y señalan que la preferencia por las cuentas de pago abre nuevos desafíos regulatorios, al considerar razonable ampliar funciones como la acreditación de sueldos o jubilaciones cuando una billetera es elegida como cuenta principal.
Los estudios también muestran que el usuario argentino opera con múltiples cuentas, con un promedio de ocho por persona entre bancos y billeteras, y que los beneficios, descuentos y promociones son uno de los principales factores de elección, con más de la mitad de los usuarios priorizando medios de pago con incentivos.
En paralelo, los pagos con QR siguieron creciendo con fuerza durante 2025, con más de 714 millones de operaciones en todo el año y una fuerte expansión en grandes ciudades y el interior del país, consolidando a las billeteras virtuales como un actor central del movimiento cotidiano de dinero y anticipando una nueva etapa marcada por la diversificación de usos y la incorporación de nuevas tecnologías de pago.





