Un reciente informe de la consultora de gestión de talento Randstad determinó que, a pesar del avance acelerado de la inteligencia artificial (IA) en la automatización de procesos, existen siete habilidades laborales eminentemente humanas que resultan irremplazables. Especialistas en reclutamiento destacaron que las competencias basadas en el criterio, la inteligencia emocional y la comprensión del contexto son el factor diferencial que garantiza la empleabilidad y aporta valor real a las organizaciones.
Sobre esta transformación del mercado laboral, Andrea Avila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, afirmó: "El desafío no pasa solamente por aprender a utilizar nuevas herramientas de tecnología, sino también por fortalecer aquellas capacidades que nos permiten aportar valor de una manera que la tecnología no puede replicar". La ejecutiva remarcó además que la combinación entre habilidades humanas y competencias digitales será indispensable para impulsar el upskilling y responder a las demandas del entorno profesional.
Las siete capacidades indispensables relevadas por la consultora son:
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Pensamiento crítico: Necesario para evaluar la calidad de los datos generados por la IA, cuestionar inconsistencias e interpretar contextos complejos.
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Empatía e inteligencia emocional: Fundamentales para construir vínculos de confianza, liderar equipos y gestionar interacciones con clientes y proveedores.
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Creatividad: Clave para formular preguntas inéditas, conectar saberes de distintas áreas y hallar soluciones originales ante problemas sin precedentes.
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Comunicación: Imprescindible para transmitir ideas con claridad, practicar la escucha activa y adaptar mensajes a diversos interlocutores.
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Adaptabilidad: La flexibilidad para desenvolverse en escenarios de incertidumbre y asumir cambios metodológicos sobre la marcha.
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Colaboración: La capacidad de integrar conocimientos heterogéneos, negociar y tender puentes en estructuras organizacionales matriciales.
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Aprendizaje continuo: La disposición a cultivar la curiosidad y actualizar conocimientos a lo largo de la vida frente a la rápida caducidad de las habilidades técnicas.
En síntesis, desde la firma concluyen que la capacidad de aprender, adaptarse y utilizar la inteligencia artificial como un aliado estratégico resultará determinante para el desarrollo profesional a futuro. El fortalecimiento de estas destrezas no solo protegerá los puestos de trabajo existentes, sino que potenciará el rol de las personas como el motor principal de la innovación y la toma de decisiones estratégicas.





