| El gobierno nacional puso en marcha un ambicioso esquema para reactivar el mercado inmobiliario a través del uso de los recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de Anses, orientados a fondear créditos hipotecarios. Sin embargo, en el Chaco y la región del NEA las expectativas sobre su alcance real son moderadas debido a las particulares barreras económicas y estructurales locales.
La estrategia inicial contempla una licitación de $200.000 millones, la primera de un total de diez subastas proyectadas que alcanzarán los $2 billones. Estos fondos se canalizarán a través de los bancos mediante plazos fijos UVA con el mandato exclusivo de ser volcados a nuevos préstamos para la vivienda. Si bien la iniciativa busca solucionar el principal cuello de botella del sistema financiero —la escasez de fondeo a largo plazo—, un informe de la Bolsa de Comercio del Chaco advierte que el acceso efectivo enfrenta severas limitaciones tanto en la demanda como en la oferta inmobiliaria. Un punto de partida muy bajo Los datos reflejan la complejidad del escenario regional. Durante 2025, la provincia del Chaco registró apenas 160 nuevas altas hipotecarias, lo que representa un magro 0,4% del total nacional. Esto se traduce en una tasa de acceso de apenas 1,8 por cada 10.000 adultos, ubicando a la provincia entre las más relegadas del país. Para dimensionar los requisitos de acceso, tomemos como referencia una propiedad valuada en USD 106.667. Un crédito que cubra el 75% del valor requeriría unos $120.920.000, con una cuota inicial estimada en $865.098 a un plazo de 25 años y una tasa de UVA +7%. Bajo estos parámetros, las exigencias para los compradores son elevadas:
El cuello de botella de la oferta inmobiliaria A las dificultades de ingresos se suma otro factor crítico en el territorio chaqueño: la escasa disponibilidad de viviendas nuevas. El relevamiento de la Bolsa de Comercio detalla que la plaza local está fuertemente volcada a las unidades usadas, mientras que los elevados costos de construcción frenan el surgimiento de nuevos desarrollos. En este contexto, el derrame del fondeo nacional en la economía provincial podría encontrar un techo operativo. No obstante, los analistas destacan que el Nuevo Banco del Chaco cuenta con una ventaja estratégica clave debido a su sólida base de clientes con ingresos formales, mientras que herramientas locales como el programa provincial +Raíz podrían actuar como un complemento necesario para incentivar la construcción de unidades nuevas. |





