La valiente historia de Sofía superando años de temblores para volver a vivir con normalidad

La nutricionista y emprendedora relató en diálogo con Radio Facundo Quiroga cómo enfrentó un temblor severo y continuó con sus estudios mientras recibía un tratamiento innovador.
27 de febrero 2026, 13:38hs

Sofía Alegre atraviesa una recuperación inspiradora tras años de temblores severos que marcaron su vida cotidiana y académica durante la pandemia. “Todo surge postvacuna del covid. Empiezo a temblar de pies a cabeza y estuve cuatro años en un hospital, donde estaba medicada constantemente y, buscando otra alternativa, llegamos a Fundación CENIT”, contó en Radio Facundo Quiroga, agregando que tras la evaluación, el tratamiento con NeuroHIFU tuvo éxito y ahora “dejé de temblar de un lado de mi cuerpo”.

Sobre los orígenes de la condición, Alegre explicó que existieron antecedentes familiares: “Tengo otros parientes que lo tienen, pero en el caso de ellos la medicación sí es efectiva. En mi caso no lo fue”. Para diferenciar su condición de otras enfermedades neurológicas, aclaró: “No es Parkinson, porque ahi vos temblas constantemente, incluso estando acostado, en reposo. Yo estando en reposo no tiemblo, lo hago cuando tengo que hacer alguna acción, como levantar un vaso o lavarme los dientes”.

En cuanto al tratamiento innovador que recibió en la Fundación Senit de Buenos Aires, la nutricionista detalló su funcionamiento: “El tratamiento consiste en apagar las neuronas que no funcionan bien en el cerebro, lo que apaga el temblor directamente. No es invasivo, entras en un resonador y estás acompañado por médicos, neurólogos y anestesiólogos. No duele nada porque te ponen un casco y vos estás despierta durante toda la sesión”. Añadió que el procedimiento se realiza en etapas: “Me dijeron, ‘¿Qué lado querés tratar primero?’ La mano derecha, necesito volver a escribir, y después al año trataríamos el lado izquierdo”.

Respecto a su recuperación, compartió la intensidad del proceso: “Sí tuve que hacer una serie de recuperación con kinesio, estuve con fonoaudióloga y terapeuta ocupacional porque en mi caso fue como un pseudo ACV, tuve que reaprender a usar el teléfono, pero en tres meses ya dominaba todo, caminaba, corría y saltaba”. Destacó la constancia necesaria: “Tenía que seguir con sesiones de kinesio de lunes a lunes. La recuperación es corta pero intensa y los médicos me decían que dura tres meses, y así fue”.

Finalmente, Alegre alentó a quienes atraviesan situaciones similares: “La gente no tiene que perder las esperanzas, existe otro tratamiento, otra cura, tienen que seguir buscando, aunque reciban un no de algún médico, porque así se puede llegar a una solución y es muy satisfactoria”.

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