El juez Civil y Comercial N° 21 de Resistencia, Julián Benito Flores, dictó un fallo sin precedentes al declarar al Parque Caraguatá como un "sujeto de derechos". La medida busca proteger la integridad ecológica del espacio ante denuncias de vecinos por presuntos desmontes realizados con maquinaria pesada.
La causa se inició el pasado 11 de marzo, cuando organizaciones ambientales alertaron sobre el ingreso de máquinas en el predio, lo que motivó una acción de amparo. En su fallo, el magistrado Flores fue contundente al señalar los límites del poder público sobre el ecosistema: "El derecho ambiental contemporáneo no le reconoce al Estado licencia para actuar primero y explicar después", sostuvo el juez al fundamentar la necesidad de procedimientos previos.
Por su parte, la Municipalidad de Resistencia intentó justificar las tareas realizadas en el parque, alegando que no se trataba de un daño ambiental masivo. El Ejecutivo municipal sostuvo en su defensa que las labores eran simplemente de "saneamiento y limpieza" destinadas a recuperar senderos y el anfiteatro para evitar focos de enfermedades como el dengue. Sin embargo, la justicia consideró que estas acciones se realizaron sin los estudios de impacto correspondientes.
Al reconocer al parque como sujeto de derechos, la Justicia chaqueña valida legalmente su capacidad de "existir, conservar su integridad ecológica y ser restaurado ante cualquier daño". El fallo prohíbe de forma inmediata el acopio de materiales, la remoción de vegetación, la apertura de nuevas trazas y cualquier otra actividad susceptible de degradar este sensible ecosistema. Esta protección es vital para garantizar el funcionamiento hídrico y la biodiversidad de la zona.
Finalmente, el juez Flores ordenó que cualquier obra futura en el predio deberá contar con una evaluación de impacto ambiental y una instancia real de participación ciudadana. Además, el Municipio tendrá que presentar un diagnóstico integral que incluya el relevamiento de flora y fauna, así como una propuesta de restauración de los sectores ya intervenidos. Con esta decisión, el Parque Caraguatá se posiciona como un baluarte ambiental protegido legalmente frente a la arbitrariedad estatal.




