La Confederación Sudamericana de Fútbol dio a conocer hoy un comunicado donde rechaza el proyecto de la FIFA de disputar un Mundial cada dos años, argumentando que "no existe una justificación deportiva para acortar el periodo entre Copas del Mundo".

En la nota, Conmebol advierte que concretar esa idea "podría desnaturalizar la más importante competición de fútbol en el planeta, rebajando su calidad y minando su carácter exclusivo y sus actuales estándares de exigencia", además de que "supondría una sobrecarga prácticamente imposible de gestionar en el calendario internacional de competiciones".

Pero no sólo en Sudamérica se muestran en contra de este proyecto de la FIFA. El jueves,  las Ligas Europeas plantearon su "firme y unánime oposición" a la idea de jugar una Copa del Mundo cada años años y avisaron que trabajarían junto al resto de las partes interesadas "para evitar que los órganos de gobierno del fútbol tomen decisiones unilaterales que perjudiquen al fútbol nacional".

También el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, dijo tener "serias reservas" y "preocupaciones graves" por los planes de la FIFA, al tiempo que respaldó las preocupaciones "extremadamente válidas e importantes" mostradas por la red independiente de aficionados Football Supporters Europe sobre el daño que podría causar a los torneos nacionales y regionales el multiplicar por dos la frecuencia de los Mundiales.

Hasta el momento sólo la Concacaf le levanta el pulgar a la FIFA. El ente rector del fútbol en Centroamérica, Norteamérica y el Caribe se pronunciaría a favor del proyecto e incluso llevarían a cabo reformas en su estructura de competencia para un mejor desempeño de cara a la realización del mismo.