La CGT inició en los primeros minutos de este jueves su cuarto paro general contra la gestión del presidente Javier Milei, en rechazo al proyecto de reforma laboral que se debate en el Congreso, mientras sectores sindicales se movilizan en las inmediaciones del Parlamento.
La medida de fuerza se siente con fuerza en todo el país debido a la paralización total del transporte público, que incluye colectivos, trenes, subtes y vuelos, ya que adhiere la UTA, lo que anticipa una jornada con escasa actividad en la mayoría de las ciudades.
El proyecto de reforma laboral, que ya obtuvo media sanción, fue motivo de dos movilizaciones previas de la CGT, una en diciembre en Plaza de Mayo y otra la semana pasada frente al Congreso, y ahora derivó en la primera huelga general tras el avance legislativo en la Cámara de Diputados.
El secretario del Seguro y miembro del triunvirato cegetista, Jorge Sola, ratificó el paro nacional por 24 horas sin movilización y aseguró que la Argentina se paralizará de punta a punta, remarcando que la central no se opone a una reforma laboral sino a la pérdida de derechos de los trabajadores.
En paralelo, gremios más duros de la CGT, junto a la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores y sindicatos de izquierda, marchan hacia el Congreso para rechazar el proyecto, mientras el sindicalismo anticipa que, si la iniciativa se convierte en ley, avanzará con su judicialización pese a los cambios introducidos en el texto.





