Un gesto mínimo, impulsado por el frío y la empatía, dio origen a una red solidaria que ya alcanzó a más de veinte cuadras en Sáenz Peña. Así lo relató Joan Szkarlatiuk, joven agricultor de la ciudad, en diálogo con Radio Facundo Quiroga, al contar cómo su iniciativa de ayudar a un grupo de niños en situación de vulnerabilidad se convirtió en una movida barrial que crece día a día. “Hace dos años los conozco, siempre les dejaba algo de comida o una monedita. Una noche de frío pensé: ‘Capaz no cenan, capaz no comen hasta el mediodía’. Ahí arranqué”, recordó.
Lejos de imaginar el alcance que tendría su propuesta, Joan explicó que todo comenzó con una publicación en redes: “Puse mi alias en Facebook, me comentó mi abuela, y empezó todo. Yo pensaba llenar dos cajas con mercadería, y hoy estamos haciendo comilonas para todo el barrio”.
La ayuda no tardó en multiplicarse. “Me donaron todo, desde comida hasta chapas. Reconstruimos una casa en tres días para una familia con diez chicos, incluyendo un bebé de 19 días”, destacó. También remarcó el compromiso comunitario: “Los vecinos que reciben ayuda también ayudan. Acá todos se conocen, nos damos una mano entre todos. Muchos no quieren figurar. Es increíble la cantidad de gente buena que hay”.
Szkarlatiuk subrayó el nivel de organización que lograron: “La ropa la clasificamos por talles, edades, para no desperdiciar nada. Hasta la gente que recibe ropa la vuelve a donar cuando ya no le sirve”.
“No soy ningún Robin Hood. Ayudo porque me gusta, porque sé lo que es necesitar. Ojalá podamos llegar a todos los merenderos del pueblo y también al campo, donde hay mucha necesidad. Esto es el pueblo ayudando al pueblo”, cerró.
Para colaborar, pueden hacerlo al alias joan.szk.911





