El Ministerio de Defensa, en el marco del fortalecimiento del Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA), decidió la instalación de un nuevo Radar Primario Argentino 240 (RPA 240) en la ciudad de Tostado a unos 200 kilómetros al sur de Villa Angela  que se suma al plan de radarización de la frontera norte del país.

Esta ubicación se encuentra en una de las zonas oscuras del espacio aéreo argentino donde de acuerdo a los lugareños es frecuente escuchar el sonido de motores de avión durante la noche y donde se produjeron varios episodios de aterrizajes clandestinos que fueron detectados.

El Secretario de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa de la Nación, Sergio Rossi dio más información del tema a medios santafesinos precisando que estos radares se encuentran ubicados en zonas de frontera, específicamente en Tartagal (Salta); en San Pedro y Posadas; en Resistencia, y en las localidades formoseñas de Las Lomitas, Pirané e Ingeniero Juárez.

Taco Pozo y Charata

Mientras que la segunda línea de radares proyectada para poner en servicio y complementar la triangulación de posibles vuelos no autorizados, corresponde a Mercedes (Corrientes); Villaguay (Entre Ríos); Merlo (Buenos Aires); y los sistemas que se incorporarán próximamente en Tostado (Santa Fe); Taco Pozo y Charata (Chaco); y Río Grande (Tierra del Fuego).

Los tres últimos radares serán fabricados en INVAP junto a otros dos para reemplazar a los radares que hoy funcionan en Resistencia y Posadas.

La producción de estas cinco unidades del Radar Primario Argentino 200 (RPA-200) para potenciar la vigilancia aérea tienen una inversión prevista de 9.200 millones de pesos en tres años, a partir de recursos provenientes de una partida específica del FONDEF (Fondo Nacional de la Defensa).