El Consejo de Mayo, un órgano creado por el Gobierno para coordinar políticas futuras, celebró su segunda reunión en la Casa Rosada. Este encuentro, convocado por el jefe de Gabinete y presidente de la entidad, Guillermo Francos, tuvo una duración de cerca de tres horas y reunió a todos sus integrantes, incluyendo representantes del Ejecutivo, el Senado, la Cámara Baja, gremios, provincias y el empresariado.
Entre los asistentes clave estuvieron Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, la senadora radical Carolina Losada, el diputado Cristian Ritondo, el sindicalista Gerardo Martínez (UOCRA) y el gobernador mendocino Alfredo Cornejo. A ellos se sumó Martín Rappallini de la UIA y, en una incorporación no revelada inicialmente a la prensa, el secretario de Trabajo de la Nación, Julio Cordero. El foco principal del encuentro fue el tratamiento de las primeras propuestas para una reforma laboral y cuestiones puntuales vinculadas a la reforma tributaria.
Respecto a la reforma laboral, Gerardo Martínez de la UOCRA manifestó la voluntad de dialogar sobre una "modernización laboral", pero sin aprobar una "reforma directa". Insistió en la necesidad de consenso con la CGT y rechazó los techos a las paritarias impuestos por el ministro de Economía. Desde su entorno, se afirmó que el objetivo es "bajar el costo argentino", algo que se lograría con "cuestiones impositivas y de otra índole", señalando que los convenios colectivos no suelen estar atrasados.
La reunión se caracterizó por un hermetismo total sobre la "letra chica" de las discusiones, un acuerdo previo entre los consejeros. El vocero, Cristian Ritondo, informó que fue una reunión productiva y que los temas seguirán siendo debatidos por equipos técnicos de cada parte. La finalidad es llegar al 15 de diciembre con un documento final que sirva de base para presentar las reformas laboral y tributaria que el presidente Javier Milei busca impulsar para 2026 con el objetivo de reducir la informalidad y generar recaudación.
Este órgano multisectorial tiene como fin consensuar las reformas que figuran en el Pacto de Mayo, con la laboral y la tributaria siendo las más prioritarias para el año próximo. La convocatoria y el diálogo entre estos sectores clave son como las piezas de un complejo rompecabezas económico, donde cada actor busca que su fragmento encaje para construir la imagen final de las reformas deseadas.





