Tiziano Gravier, el hijo de Valeria Mazza y Alejandro Gravier que fue golpeado brutalmente en la puerta de un boliche en Rosario el pasado 5 de junio, rompió el silenció  por primera vez en televisión y dio detalles de su estado actual.

Con un tono de voz sereno y pequeñas sonrisas, el joven relató lo que tuvo que vivir luego de sufrir la golpiza, además sostuvo que hace poco tiempo pudo volver a hablar. “Todavía tengo cuatro tornillos por la fractura”, afirmó en una entrevista con Telenoche. Sin embargo, luego de varios días de recuperación y dos operaciones, dijo que atravesó un proceso de angustia con “subidas y bajadas”.

 El cariño de su familia y los amigos que se acercaron a verlo durante la internación, era lo que le hacía bien pero, lo que más daño le generaba era la bronca. “Después, era la angustia por no entender qué era lo que había pasado, le intentaba buscar una explicación lógica de por qué, y eso era lo que me costaba entender. Entonces, bueno, tuve que entender que esa era mi nueva realidad”, aseveró.

 “Me costaba muchísimo comer, hablar, tomar agua. Encima, cuando salí del hospital tenía que seguir tomando medicamentos, como tenía la panza vacía me hacía doler la panza. Después me agarraba fiebre. Era un malhumor todo el tiempo. El tener que buscar una explicación que no la llegaba a encontrar, hasta después aceptar esta nueva realidad y el tiempo que tiene el cuerpo”, recordó Gravier.

https://www.instagram.com/p/CfJnNCzr4qx/?hl=es

Respecto a los detalles de esa noche, donde fue atacado, relató con precisión cómo fue el momento en el que otros dos jóvenes lo golpearon a la salida del boliche sin razón alguna. “Estaba con mi hermano, cruzamos la calle y de repente yo escucho que alguien a la derecha me dice ‘ey Tincho’. Me como un golpe del otro lado, del otro que nunca lo veo”, comenzó. Luego, dijo que temió por su hermano. “Lo único que pensé fue en sacar a mi hermano de ahí”, aseguró.

Asimismo, agregó lo que hizo luego de ello que también fue captado en las cámaras. “Lo empujo, lo traigo conmigo y ahí salimos corriendo. Yo estaba escupiendo sangre, sabía que tenía la mandíbula rota, pero no estaba 100% seguro”, contó. Después, dijo que se comunicaron rápidamente con sus padres y esperaron que los vengan a buscar en una esquina. El llamado fue un momento dramático expresó ya que: “Tenía la adrenalina al máximo. Cuando me dijeron que me tenían que internar me cayó todo y ahí sí me puse triste”, añadió.

Sobre los dos adolescentes que lo atacaron exclamó: “No me interesa la condena a estos chicos, pero sí que haya un castigo”. Y afirmó: “Hoy en día hay muchísima violencia. Me gustaría aportar mi granito de arena para que esto no pase porque es terrible”.

Tiziano poco a poco se encuentra volviendo a sus actividades, luego de los días de reposo y cuidado que aun persisten, pudo volver a retomar sus clases y rendir un parcial en su carrera universitaria. En cuanto a su carrera de esquiador profesional, Tiziano relató: “Ahora tengo tres semanas más para comenzar a comer cada vez más. Pude volver a entrenar cosas sin impacto. Tengo pasaje para irme al sur en las vacaciones de invierno para entrenar y voy a hacer todo lo posible para dar al máximo para la temporada que arranca el 5 de agosto”, finalizó.