La policía británica arrestó este jueves al príncipe Andrés de York, hermano del rey Carlos III, en el marco de una investigación vinculada a su relación con el financista estadounidense Jeffrey Epstein, según informó la BBC, en un hecho que generó un fuerte impacto político e institucional.
El operativo se desarrolló durante la mañana en Wood Farm, dentro de la finca de Sandringham, en el condado de Norfolk, donde el exduque de York residía recientemente, con la participación de agentes de civil y vehículos sin identificación que realizaron allanamientos y secuestraron documentación y equipos informáticos.
La detención se produce tras la publicación de nuevos documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, que reavivaron el debate público sobre el vínculo entre Andrés y Epstein, y que incluyen sospechas sobre el presunto uso de su rol oficial como Representante Especial para Comercio Internacional para compartir información sensible o facilitar contactos al empresario condenado por delitos sexuales.
Durante ese período, el príncipe realizó misiones oficiales financiadas con fondos públicos y mantuvo encuentros con líderes políticos y empresarios, hechos que ahora son revisados por la justicia ante la posibilidad de irregularidades, entre ellas el envío de informes confidenciales y la organización de reuniones durante viajes oficiales en distintos países.
La investigación está a cargo de la Policía de Thames Valley, que confirmó el arresto de un hombre de unos sesenta años bajo sospecha de mala conducta en un cargo público, y remarcó que el caso sigue activo, mientras la figura del príncipe Andrés atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia personal y del ya deteriorado vínculo con la Corona británica.





