Un giro de último momento en la causa contra Agostina Páez generó fuerte malestar luego de que el juez que interviene en el caso decidiera que la joven permanezca en Río de Janeiro hasta que se dicte el fallo definitivo, pese a que previamente había avalado su regreso al país.
La decisión sorprendió tanto a la defensa como al entorno de la abogada, ya que incluso contradice la postura de la Fiscalía y la querella, que no se oponían a que regresara a Argentina tras cumplir con el pago de una multa y la reparación a las víctimas, en el marco de una causa por injuria racial que había tenido avances favorables para la imputada.
En ese contexto, la defensa confirmó que avanzará con un hábeas corpus para intentar revertir la medida, cuestionando el cambio de criterio del magistrado, quien había dado señales de una resolución rápida que permitiría a Páez volver a su provincia mientras se aguardaba la sentencia final.
El caso había tenido un giro importante durante la audiencia reciente, cuando la acusación redujo el peso de las denuncias en su contra y dejó el escenario penal en una expectativa mucho menor, con una posible pena reemplazable por tareas comunitarias y compensaciones económicas, lo que abría la puerta a una resolución sin prisión.
Sin embargo, la nueva decisión judicial volvió a tensar la situación y extendió la permanencia de la abogada en Brasil por al menos dos semanas más, en una determinación que generó críticas desde su entorno legal, donde remarcaron lo inusual de que se adopte una medida contraria a lo solicitado por las partes acusadoras.





