Cientos de devotos de todo el país peregrinan hacia el santuario para agradecer favores y pedir protección al Gauchito Gil, consolidando esta fecha como un hito central de la cultura popular nacional que mezcla realidad y leyenda.
Las celebraciones comenzaron este miércoles con la denominada "Noche de la fe", una vigilia cargada de oración y expresiones artísticas en el Centro Cultural "La Estación". Durante la madrugada del jueves, la multitud acompañó el traslado de la Cruz Peregrina hasta el Sambódromo local, donde se celebró una misa central a las 6:00 para cerrar la jornada religiosa.
El origen de esta devoción se remonta a la historia de Antonio Mamerto Gil Núñez, un peón rural que, tras combatir en la Guerra de la Triple Alianza, desertó para convertirse en un justiciero de los humildes. Según la leyenda, Gil fue ejecutado injustamente un 8 de enero a pocos kilómetros de Mercedes, y su sangre derramada dio inicio a un mito de poderes milagrosos que hoy se extiende por todas las rutas del país.
Identificados por el característico color rojo, los altares y santuarios se llenan de ofrendas como velas, banderas, cigarrillos y vino en honor al "santo popular". Esta tradición pagana convive estrechamente con la religiosidad argentina, donde miles de personas cumplen sus promesas caminando kilómetros para rendir homenaje a quien consideran su máximo protector.






