La canción se presenta como una obra íntima y emocional que recorre temas como la ausencia y la búsqueda interior a través de una lírica poética y melancólica.
La propuesta sonora de este lanzamiento combina elementos orgánicos con una atmósfera envolvente, logrando un paisaje de tinte cinematográfico que potencia la intensidad de la interpretación. En la composición, los recuerdos y la introspección toman protagonismo, convirtiendo a la voz en el hilo conductor que atraviesa imágenes sensibles.
En cuanto a la ficha técnica, la producción estuvo a cargo de Alejandro Rodríguez, contando con la interpretación vocal de Tamara Atanase y el aporte del saxofón de María Amaic Figueroa. El proceso de mezcla, masterización y la programación de las baterías fue realizado por Ian Kulinka, completando el equipo creativo detrás de esta pieza.
"Mi voz" busca generar una conexión directa con quien escucha, invitando a un momento de reflexión profunda y personal. Con este estreno, Libélulas consolida un estilo marcado por la sensibilidad, ofreciendo un clima sonoro profundo donde los momentos de introspección se vuelven protagonistas.







