Aunque el documento aún no se ha publicado de forma oficial, se filtraron detalles que incluyen la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y la reiteración de Teherán de que nunca producirá armas nucleares. Este avance diplomático busca que ambas naciones se comprometan a respetar su soberanía y abstenerse de usar la fuerza mutuamente.
En el plano económico, el acuerdo permitiría a Irán retomar la venta de su petróleo crudo, productos petroquímicos y derivados bajo exenciones del Tesoro estadounidense. A cambio del cumplimiento de compromisos nucleares en futuras negociaciones, la República Islámica podría acceder a un fondo de desarrollo de al menos 300.000 millones de dólares. Además, el pacto prevé la liberación de fondos y activos iraníes actualmente congelados o restringidos para que queden a plena disposición del Banco Central de Irán.
El memorando también contempla el levantamiento del bloqueo naval por parte de Estados Unidos y el restablecimiento del tráfico marítimo a plena capacidad en un plazo máximo de 30 días. Por su parte, Irán se compromete a garantizar el movimiento de buques mercantes desde el Golfo Pérsico al Mar de Omán mediante la neutralización de minas y la eliminación de obstáculos técnicos. Asimismo, Washington se compromete a retirar sus fuerzas de las zonas circundantes una vez que se firme el acuerdo final.
El texto del documento habría sido firmado digitalmente el pasado domingo por el presidente Donald Trump, el vicepresidente J.D. Vance y el titular del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. No obstante, algunos funcionarios estadounidenses han calificado el memorándum como un "documento político" que no refleja todos los compromisos extraoficiales asumidos sobre el futuro del programa nuclear de Teherán. Mientras tanto, la agencia oficial de noticias iraní Tasnim ha tildado las versiones filtradas del borrador como inexactas.
Se prevé que el memorando de entendimiento se firme formalmente este viernes, dando inicio a un periodo de 60 días para negociar los términos definitivos. Durante esta transición, se mantendrá el statu quo: Irán no realizará cambios en su programa nuclear y Estados Unidos no impondrá nuevas sanciones ni reforzará su presencia militar en la región. El objetivo final es que el acuerdo sea ratificado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.





