Con este resultado, el equipo dirigido por Marcelo Bielsa quedó eliminado de la competencia en la fase de grupos por segundo torneo consecutivo. El encuentro, disputado en el estadio Akron de Guadalajara, marcó el fin del camino para los charrúas en una jornada de alta tensión.
El único gol del partido llegó a los 41 minutos de la primera mitad a través de Álex Baena. La jugada se gestó tras un desborde de Marcos Llorente por la banda derecha, quien envió un centro atrás hacia la medialuna. Baena conectó un disparo cruzado que, aunque no llevaba demasiada potencia, terminó por sentenciar la suerte del conjunto sudamericano.
El punto de quiebre fue un grosero error del histórico portero Fernando Muslera, quien no logró desviar correctamente el remate de Baena. Debido a esta falla, Bielsa decidió reemplazarlo por Sergio Rochet en el entretiempo, buscando un cambio anímico que nunca llegó a concretarse en el marcador. A pesar de los intentos posteriores de jugadores como Rodrigo Bentancur y Mathías Olivera, la Celeste careció de puntería para igualar las acciones.
El clima de frustración en Uruguay se hizo evidente sobre el cierre del partido, cuando el delantero Agustín Canobbio fue expulsado. El árbitro le mostró la tarjeta roja directa en el segundo minuto de descuento por una acción de juego brusco grave sobre Pau Cubarsí. Esta incidencia terminó de sepultar las esperanzas de una remontada épica para el equipo uruguayo en territorio mexicano.
Con esta victoria, España avanza con paso firme y ahora espera en la siguiente fase al segundo del Grupo J, posición que actualmente ocupa Austria. Por su parte, la eliminación profundizó el malestar de Marcelo Bielsa, quien se mostró visiblemente enojado y autocrítico tras el encuentro al considerar que no logró potenciar el poderío de sus jugadores en la cita mundialista.





