Sin embargo, el acto estuvo marcado por la notoria ausencia de Emerenciano Sena, quien fue hallado culpable como partícipe primario del crimen cometido en un contexto de violencia de género.
Minutos antes de que se iniciara la lectura de las penas, el exdirigente social informó a las autoridades que no saldría de su celda porque "se sentía mal". Ante este imprevisto, la magistrada consultó a las partes involucradas, quienes dieron su consentimiento para continuar con la sentencia a pesar de la silla vacía del condenado.
La conducta de Sena no sorprendió al tribunal, ya que mantuvo una postura de ausentismo recurrente durante las etapas previas del juicio. En ocasiones anteriores, como en las audiencias preparatorias de octubre y noviembre, ya se había ausentado alegando diversos problemas de salud y controles médicos.
Además de Emerenciano, su hijo César Sena y su esposa Marcela Acuña recibieron la pena máxima de prisión perpetua. El veredicto del jurado popular los consideró coautores de un homicidio doblemente agravado, cerrando así el cerco judicial sobre el núcleo familiar.
Finalmente, la sentencia incluyó penas para los colaboradores del hecho: Gustavo Obregón fue condenado a 5 años y 10 meses de prisión efectiva, mientras que Fabiana González recibió 5 años. Por su parte, Gustavo Melgarejo recibió una pena de 2 años y 10 meses en suspenso.





