En su penúltima sesión extraordinaria, el Senado de la Nación aprobó este jueves a la noche una serie de modificaciones a la Ley de Glaciares y el tratamiento del proyecto quedó ahora en manos de la Cámara de Diputados, tras una votación ajustada y con fuertes divisiones internas.
La iniciativa obtuvo 41 votos afirmativos y 31 negativos, tanto en general como en particular, con la abstención de la neuquina Julieta Corroza, en una sesión que evidenció fracturas en distintos bloques, a excepción de La Libertad Avanza, alineada detrás de la postura del Gobierno nacional.
Entre los respaldos se destacaron los senadores del interbloque kirchnerista Lucía Corpacci y Sergio Uñac, que acompañaron el proyecto impulsado por la Casa Rosada, junto a legisladores recientemente escindidos del kirchnerismo, mientras que otros espacios mostraron divisiones marcadas al momento de definir su voto.
Uno de los puntos más cuestionados fue el artículo séptimo del despacho, que habilita a las provincias a definir la autoridad de aplicación para identificar glaciares y ambiente periglacial en sus territorios, salvo en áreas protegidas por Parques Nacionales, un aspecto que generó críticas por el posible impacto ambiental y el rol del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales.
Desde el oficialismo defendieron la reforma al sostener que busca armonizar la normativa con la Constitución y el dominio originario de los recursos por parte de las provincias, mientras que sectores opositores advirtieron sobre un debilitamiento de los presupuestos ambientales y anticiparon eventuales planteos de inconstitucionalidad si el proyecto se convierte en ley, en un debate que ahora se traslada a Diputados.





