El Gobierno nacional confirmó la decisión de exigir al club Boca Juniors de realizar una etapa de aislamiento estricto de 7 días, por parte de todos los integrantes de la delegación que estuvo en Belo Horizonte Brasil. Para el Ministerio de Salud, al haber pasado la noche en una comisaría, el plantel rompió la burbuja sanitaria planificada por la Conmebol.

De tal manera, la escandaloso noche que incluyó la eliminación ante el Atlético Mineiro por la Copa Libertadores y los posteriores enfrentamientos violentos por los cuales tuvieron que prestar declaración ante la Policía de Minas Gerais, el club de la Ribera deberá ver de qué manera afronta dos partidos programados por la Liga Profesional de la AFA: el sábado de visitante ante Banfield (desde las 20.15) por la segunda fecha y el martes, por la tercera fecha, de local ante San Lorenzo.

Se descarta que pueda utilizar a los jugadores que viajaron a Brasil. Las autoridades del Ministerio de Salud de Argentina determinaron que se aplique la cuarentena prevista para quienes retornen al país. La ruptura de la “burbuja sanitaria” planteada como fundamento no se condice con el comunicado enviado por el titular del Departamento de Competiciones de la Conmebol, el brasileño Federico Nantes, a la AFA para aseverar que no hubo rompimiento de la burbuja sanitaria.

También desde el Gobierno determinó además que Boca deberá “hacer las prácticas correspondientes en modalidad burbuja, sin intervención ni interacción con terceros, como así también en dicha locación deben someterse a las evaluaciones del equipo médico para su seguimiento”. El Club, será quien deba responder por el control médico de los integrantes del plantel de fútbol, realizando el test PCR del día siete, evitando traslados o circulación con terceros o cualquier otra actividad social. La lista de convocados que viajó a Brasil estuvo compuesta por 24 futbolistas: Agustín Rossi, Marcelo Weigandt, Marcos Rojo, Esteban Rolón, Sebastián Villa, Diego González, Carlos Izquierdoz, Norberto Briasco, Cristian Pavón, Cristian Medina, Agustín Sandez, Javier García, Lisandro López, Carlos Zambrano, Aaron Molinas, Jorman Campuzano, Nicolás Orsini, Exequiel Zeballos, Alan Varela, Agustín Obando, Renzo Giampaoli, Luis Vázquez, Nicolás Valentini y Ramiro García. De estos, los que quedaron implicados por los disturbios en el estadio Mineirao fueron Rojo, Villa, González, Izquierdoz, Pavón, Briasco, Javier García y Zambrano, mientras que los dirigentes Raúl Cascini y Jorge Bermúdez también quedaron envueltos en el escándalo junto a los colaboradores de Miguel Ángel Russo, Leandro Somoza (ayudante de campo) y Fernando Gayoso (entrenador de arqueros).