En una teleconferencia con Medios y Estrategias, el licenciado en Biología Isidro Fuentes García, desde la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, España, dio un testimonio decidido y contundente a favor del uso del dióxido de cloro para el tratamiento contra el Coronavirus y otras patologías. “Yo he visto como me ha resultado a mí y a muchas personas que me lo solicitaron. Puede curar o ayudar a curar muchas enfermedades y se sigue sumando evidencia científica al respecto, lo cual en poco tiempo más no va a haber manera de ocultarlo”.

El profesional, especialista en Biología Molecular, vaticinó que “el dióxido de cloro va a ser imparable, porque viene sumando evidencia científica en todos los países donde se lo está usando. Y paulatinamente irá aliviando la carga en centros de salud, en hospitales porque no tiene efectos secundarios y puede resolver muchos inconvenientes. Así va cambiar para siempre el sistema sanitario que actualmente está montado en que tú vayas al médico y éste ni te mire a la cara pero te dé una receta con un montón de fármacos. Esta sustancia al resolver tantas patologías va a simplificar todo y la propia gente podrá recuperarse de muchas afecciones”. Al referirse sobre lo que él pudo investigar de la manera actuar esta sustancia en el organismo humano, Fuentes García apuntó: “El mecanismo de acción del dióxido de cloro es tan exageradamente simple y efectivo que lo puede entender cualquiera aunque no conozca a fondo sobre esta materia. Lo que hace es oxigenar el cuerpo y nuestras células necesitan oxígeno para generar las acciones metabólicas. Por eso respiramos ingresando oxígeno permanentemente. El doctor Andreas Kalcker ha enseñado que cualquier enfermedad, implica una falta de energía en las células y por lo tanto advierte que es una situación donde hay dificultad para la oxigenación de las mismas”.

El ingeniero bifísico Andreas Kalcker, investigador de referencia sobre diòxido de cloro.

“Por eso, el dióxido de cloro diluido en agua al ser ingerido por una persona va liberando el oxígeno que se encarga de reforzar toda la combustión que debe hacer cada célula y a la vez va desarmando virus, bacterias u otros organismos que pueda encontrar en su camino", remarcó el especialista en biología molecular.  Y luego fue mucho más afondo para asumir que “en esta simpleza de funcionamiento también reside la enorme resistencia que sigue habiendo en muchos integrantes de la comunidad científica. Yo incluso he discutido con colegas, con médicos de mi familia y de fuera de ella. Entendamos que hay una inercia normal en la humanidad a no aceptar algo nuevo, a ponerlo en duda a negarlo, hasta que ya no se puede ocultar lo evidente. Esto se da porque nos formamos en un sistema que nos adoctrina con una serie de paradigmas que ahora están todos en duda y que esta pandemia justamente vino a echar por tierra”.

Fuentes García no dudó en advertir que “estamos en una crisis sistémica. Si en todos los años de tu formación te dicen una sola cosa y lo sigues ciegamente durante mucho tiempo, nunca será fácil poner eso en duda en 24 horas. En muchos países ya hay grupos de médicos, que cada vez son más, que se vienen sumando a comprobar y admitir las virtudes del dióxido de cloro. La evidencia es lo que va sumando conciencias. Yo lo probé en mi, en mis hijos y en muchas personas que me lo han solicitado”, aseguró finalmente el biólogo español.