El mundo Boca quedó revolucionado tras conocerse que Paulo Dybala cambió de representante y comenzará a trabajar junto a Kristian Bereit, un agente con fuertes vínculos dentro del club de la Ribera. El movimiento despertó rápidamente la ilusión de los hinchas xeneizes, que vuelven a imaginar al campeón del mundo vestido de azul y oro.
La expectativa creció porque Bereit representa actualmente a futbolistas del plantel de Boca como Marcos Rojo, Sergio “Chiquito” Romero y Tomás Belmonte, además de mantener contacto directo con el Consejo de Fútbol encabezado por Juan Román Riquelme. En Brandsen 805 interpretan el cambio como un gesto que, al menos, abre una puerta para pensar en una negociación futura.
El contexto contractual de Dybala en Europa también alimenta las especulaciones. El delantero cordobés termina su vínculo con la Roma en las próximas semanas y todavía no alcanzó un acuerdo para renovar. Según trascendió en Italia, el club pretende extenderle el contrato, aunque con una reducción salarial importante que el futbolista todavía no aceptó.
Mientras tanto, desde Boca mantienen cautela públicamente, aunque saben que una posible llegada del “Joya” representaría uno de los grandes impactos del mercado argentino. La dirigencia considera que sumar a un jugador de esa jerarquía potenciaría al equipo de cara a los desafíos internacionales de 2026.
Más allá de las dificultades económicas que implicaría una operación de semejante magnitud, el entorno futbolístico y emocional aparece como un factor clave. Dybala mantiene relación con varios integrantes del plantel y el entusiasmo ya comenzó a sentirse entre los hinchas, donde la posibilidad de verlo en La Bombonera dejó de parecer una simple fantasía.





