La casa de Gran Hermano atraviesa un momento de máxima tensión. El programa aplicó una sanción colectiva tras reiteradas desobediencias de los participantes. La medida impacta de lleno en la convivencia y en uno de los puntos más sensibles del juego: la comida.
El conflicto se originó por incumplimientos vinculados a las reglas sobre los gritos del exterior. Los jugadores volvieron a hablar de información que llega desde afuera, algo prohibido por el reglamento. La producción ya había advertido sobre esta conducta en reiteradas oportunidades.
La voz del reality reunió a todos y lanzó un mensaje firme y directo. “Quiero compartir mi profundo malestar hacia todos ustedes por desoír o desatender las advertencias que les expreso”. Y luego, agregó: “No jueguen con mi paciencia”.
La sanción fue inmediata y afectó a todo el grupo. El presupuesto semanal para compras se redujo a la mitad. Si perdían la prueba semanal, solo contarían con el 25% del dinero asignado. La decisión generó sorpresa y preocupación entre los participantes.
Además, el programa redujo el tiempo de compra a cinco minutos. La medida generó quejas y desconcierto en la casa.
¿El resultado? No cumplieron con la prueba y solo comprarán este lunes con el 25% del presupuesto y menos tiempo.
El reglamento del programa establece que los jugadores deben evitar cualquier contacto con información externa. La reiteración de esta falta llevó a una sanción ejemplar. La producción dejó en claro que no habrá nuevas advertencias y que las medidas seguirán aplicándose ante nuevos incumplimientos.
CÓMO SIGUIÓ EL JUEGO
Además de la sanción, sigue la placa rumbo a quién será eliminado este lunes de la casa. Este domingo bajaron 4 jugadores de la placa: Lolo, Titi, Zunino y Luana ya no corren riesgo.
Así, la placa final para saber quién abandona GH quedó conformada por Lola, Franco, Zilli y Brian.





