Este viernes 22 de agosto de 2025, un grave accidente vial sacudió el Puente Chaco - Corrientes en horas de la siesta, cuando dos camiones colisionaron, provocando serias demoras en el tránsito que se extendieron por varias horas. El siniestro, ocurrido cerca de las 15:30, cerca del barrio de los Pescadores, requirió la intervención de personal de Gendarmería Nacional y generó un verdadero cuello de botella para quienes intentaban cruzar entre las provincias vecinas.
Según mostraron las cámaras de seguridad de la zona, el incidente principal involucró a un camión de mayor porte que fue impactado por detrás por otro camión. Este suceso se sumó a un accidente previo de motocicleta ocurrido aproximadamente media hora antes en la zona de ingreso al barrio, el cual ya había comenzado a generar demoras y obligaba al tránsito por manos. Ambos incidentes concatenaron un escenario de complejidad para la circulación vehicular.
Las consecuencias en el flujo vehicular fueron inmediatas y significativas. En el lado chaqueño, la larga fila de vehículos sobrepasó la rotonda del peaje, mientras que, en Corrientes, las colas se extendieron a lo largo de la avenida 3 de Abril. Las autoridades solicitaron a los conductores circular con paciencia y extrema precaución debido a la magnitud de las congestiones.
Cerca de las 17:00, tras más de una hora de arduo trabajo, se logró retirar los camiones accidentados del puente. Sin embargo, a pesar de la remoción de los vehículos de gran porte, las serias demoras en el tránsito continúan en el viaducto que une Chaco y Corrientes. La normalización de la circulación se esperaba con el correr de las horas, adentrándose en la tarde-noche del viernes.
Lo que comenzó como un choque entre camiones, agravado por un incidente previo, se transformó en un desafío logístico para las autoridades y en una prueba de paciencia para los miles de conductores afectados. Aún con el puente despejado de los vehículos siniestrados, la recomendación sigue siendo la misma: circular con máxima precaución y anticipar tiempos de viaje prolongados hasta la completa normalización del flujo.






