Cada primer jueves del mes de febrero se conmemora el Día Mundial de las Elecciones, una fecha destinada a destacar la importancia de los comicios libres, participativos y representativos como base del sistema democrático en las distintas naciones.
Esta celebración tuvo su origen durante la Conferencia Mundial de Oficiales Electorales realizada en Hungría entre el 14 y el 17 de septiembre de 2005, donde expertos electorales de todo el mundo coincidieron en la necesidad de fortalecer el desarrollo democrático a nivel global.
En ese marco se aprobó la iniciativa de instaurar el llamado Día de Elecciones Globales, con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas y otras entidades internacionales, con el objetivo de informar sobre los sistemas de votación, fomentar la cultura democrática y estimular la participación de nuevos votantes, especialmente jóvenes.
Las elecciones constituyen el mecanismo fundamental mediante el cual la ciudadanía expresa su voluntad a través del voto secreto para elegir representantes, un proceso garantizado por tratados internacionales, leyes y constituciones nacionales que buscan asegurar comicios justos y transparentes.
El voto universal, directo y secreto fue reconocido como un derecho humano básico en 1948 en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y si bien la mayoría de los países realizan elecciones periódicas, el desafío global sigue siendo consolidar estos procesos en contextos plenamente democráticos y participativos.





