En el marco del Día Mundial de la Contraseña, especialistas en ciberseguridad advirtieron que las claves tradicionales dejaron de ser suficientes frente al avance de las amenazas digitales y señalaron que cada vez más empresas argentinas avanzan hacia nuevos modelos de identidad digital para proteger datos, operaciones y clientes.
El escenario actual de la seguridad informática dejó de ser únicamente un problema técnico para transformarse en un desafío clave para las compañías. Según datos difundidos por especialistas del sector, uno de cada tres usuarios sufrió incidentes vinculados al robo o filtración de credenciales, una situación que genera pérdidas económicas, interrupciones operativas y daños reputacionales.
Desde el sector tecnológico sostienen que el nuevo objetivo ya no es crear contraseñas más complejas, sino directamente dejar de depender de ellas. En ese contexto, comenzaron a expandirse sistemas de autenticación basados en biometría, certificados digitales y validaciones multifactor, herramientas que buscan reducir el margen de error humano y dificultar el acceso de ciberdelincuentes.
Además, expertos remarcaron que las organizaciones ya trabajan en tecnologías pensadas para amenazas futuras, como la criptografía post-cuántica, diseñada para resistir la capacidad de procesamiento que tendrán las computadoras cuánticas. El temor es que atacantes puedan almacenar información robada hoy para descifrarla dentro de algunos años con herramientas más avanzadas.
La tendencia global también impulsa modelos de seguridad bajo el esquema “Zero Trust”, donde ningún acceso se considera completamente seguro y todos los movimientos requieren validaciones permanentes. Para las empresas, la confianza digital ya se convirtió en un factor decisivo: garantizar operaciones seguras no solo protege información sensible, sino que también fortalece la relación con clientes cada vez más atentos a los riesgos tecnológicos.





