El doctor Hugo Ramos, director del Hospital Pediátrico "Dr. Avelino Lorenzo Castelán" de Chaco, remarcó la urgencia en la región. Ramos pidió a los padres "completar el calendario de vacunación y reconocer los síntomas a tiempo", insistiendo: "No aflojemos con las vacunas".
El riesgo es alto, ya que el sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que corre rápido por escuelas y hogares si encuentra niños y niñas sin las dosis correspondientes. La situación se agrava porque la pandemia del COVID-19 y la expansión de discursos antivacunas provocaron una "herida que todavía sangra" en las coberturas. El director del Pediátrico admitió que, en Chaco, los esquemas clave hoy solo rozan el 60%, muy por debajo del 90% que se sostenía antes.
El sarampión no es un resfrío común, ya que comienza con un "cuadro gripal intenso", incluyendo secreción ocular y nasal y compromiso respiratorio. Una pista clave para el diagnóstico son las pequeñas manchas blanquecinas en la mucosa bucal, conocidas como manchas de Koplik. A los tres a cinco días se manifiesta un exantema rojo característico en la piel. La enfermedad puede complicarse seriamente con neumonía o encefalitis, e incluso terminar en muerte, siendo la vacuna la verdadera barrera.
La regla para prevenir la enfermedad es la aplicación de la vacuna triple viral (SRP: sarampión, rubéola y paperas) a los 12 meses, con un refuerzo al ingreso escolar. El doctor Ramos detalló que, si hay dudas sobre esquemas incompletos, se debe consultar en el centro de salud o en el Pediátrico. Además, si se detecta fiebre alta junto con secreción ocular/nasal, manchas en la boca o exantema, se debe asistir de inmediato a la guardia y evitar la automedicación.





