¿Cuándo comenzó a celebrarse el Día de la Madre?

36
Mandá tu info, fotos, videos o audios al 3624-815208

Cada tercer domingo de octubre, en la Argentina se celebra el Día de la Madre. Una de las fechas más importantes para los argentinos y enraizada en los valores populares. Pero no es un invento argentino, sino una festividad que tiene sus años y se arrastra desde otras culturas.

Para conocer su origen hay que remitirse a la civilización egipcia, donde la diosa Isis, conocida como la “Gran Madre” recibía cultos y homenajes. Del mismo modo, en la antigua Grecia, se veneraba a la diosa Rea, madre de los dioses del olimpo, y en el Imperio Romano ese rol lo ocupaba la diosa madre, Cibeles.

Con el paso del tiempo y el avance del catolicismo por toda Europa durante la Edad Media, esas celebraciones en honor a las diosas madres fueron trasladadas a la Virgen María, madre de Jesús. Esto se conoce como “sincretismo cultural” y consiste en un proceso de aculturación donde se despoja a los pueblos nativos de sus creencias mimetizando las propias.

El 8 de diciembre de 1954, el Papa Pío IX declaró que en esta fecha se celebrara el Día de la Madre en honor a la Inmaculada Concepción. De hecho, en algunos países se sigue celebrando en esa fecha. Sin embargo, en Argentina se celebra el tercer domingo de octubre debido a la antigua celebración del calendario litúrgico que imponía la festividad de la Maternidad de la Virgen María en esa fecha.

Más allá de las fechas, incluso en este 2020 donde se habla del “mes de la madre”, persiste una resistencia que enarbola la idea de que “el Día de las Madres se debe celebrar todos los días”. Lo cual evoca nobleza, pues sí. Estén donde estén, son el vivo recuerdo de los orígenes de quienes somos.

La figura de la madre, a lo largo de la historia nos ha llevado a acumular un enorme anecdotario que coincide con la idiosincrasia de los pueblos. Entrega, dedicación, amor, ternura, esa autoridad insoslayable, son adjudicados como valores de millones de mujeres enarbolando el romanticismo de la maternidad.

Hoy nos encontramos también ante un nuevo paradigma basado en la libertad y el deseo de la maternidad. Madres libres y felices por ello. Algo que en algunos años seguro se materializará.