Las proyecciones de los analistas relevadas por el Banco Central de la República Argentina anticipan que el dólar mayorista continuará con una trayectoria de subas moderadas durante abril de 2026, en un contexto de relativa estabilidad cambiaria que se viene consolidando en los últimos meses.
Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), la mediana de las estimaciones ubica al tipo de cambio en torno a los $1.452 para abril, con incrementos graduales en los meses siguientes: $1.475 en mayo y cerca de $1.500 en junio. Esta tendencia se mantendría durante el segundo semestre, con valores proyectados de $1.532 en julio y $1.565 en agosto.
De cara al cierre del año, las previsiones también muestran ajustes, aunque con una revisión a la baja respecto a informes anteriores. Para diciembre de 2026, el consenso de analistas proyecta un dólar en torno a los $1.707, lo que refleja una percepción de mayor capacidad para contener la dinámica cambiaria en el mediano plazo.
En tanto, el promedio de los pronósticos más precisos del relevamiento ubica valores levemente superiores en cada tramo, con estimaciones que alcanzan los $1.468 en abril y superan los $1.700 hacia fin de año, manteniendo una línea de crecimiento progresivo pero sin saltos bruscos. Para los próximos 12 meses, el tipo de cambio podría ubicarse cerca de los $1.748.
Este escenario se apoya en expectativas de ingreso sostenido de divisas, impulsado por exportaciones, inversiones financieras y la liquidación de la cosecha agrícola. A esto se suma el atractivo de las tasas en pesos, que favorecen estrategias de carry trade, y factores internacionales como la mejora en los precios de commodities, que podrían contribuir a sostener la estabilidad cambiaria al menos durante la primera mitad del año.





