El directivo detalló que la actividad sufrió una caída del 25% entre mediados de 2023 y 2024, lo que ha generado una parálisis que afecta tanto a la obra pública como a la privada.
Respecto al impacto social de esta crisis, Weiss confirmó una cifra drástica de despidos en el sector formal de la industria. Al describir la gravedad de la situación el referente empresarial fue categórico al señalar que la recesión "significó una pérdida de 120.000 puestos de trabajo, fuimos el sector más afectado por el nuevo contexto macroeconómico".
El dirigente señaló que el freno de la obra pública y la ausencia de créditos hipotecarios son los factores centrales de la parálisis actual. Weiss explicó que la inversión privada en infraestructura es minoritaria en todo el mundo y propuso crear fondos de mediano plazo para que los bancos financien viviendas, ya que hoy "el déficit total entre ampliaciones y obras nuevas son 3 millones y medio de viviendas".
En relación con la ética del sector y las críticas por corrupción, el entrevistado abogó por un diálogo técnico y transparente, alejado de las polémicas mediáticas. Weiss coincidió en que la Argentina necesita empresas competitivas y honestas para desarrollarse, afirmando que "no hay país posible sin una industria de la construcción robusta y decente".
Finalmente, el titular de la Cámara destacó que el sector apoya el ordenamiento macroeconómico y espera que la reforma laboral ayude a formalizar a los pequeños grupos de trabajo. Weiss concluyó que, por su capacidad de generar empleo indirecto, la construcción "es uno de los sectores que más rápidamente puede reaccionar ante cualquier estímulo económico".





