El Gobierno nacional oficializó la asignación de casi $130 mil millones de pesos destinados al Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios para enfrentar la crisis de los incendios forestales. Esta medida, impulsada por el Ministerio de Seguridad, busca fortalecer la capacidad operativa y la prevención en 1.062 asociaciones de todo el país ante la magnitud de las emergencias ambientales vigentes.
La urgencia se fundamenta en que los incendios ya arrasaron más de 168.000 hectáreas en los últimos cuatro meses, afectando severamente a la Patagonia, la región cordillerana y la provincia de La Pampa.
Del presupuesto total, más de 100.810 millones se distribuirán directamente entre las asociaciones, otorgando un promedio de $94,9 millones a cada entidad para su funcionamiento. Asimismo, se asignaron $7.754 millones para las federaciones provinciales y una partida especial de $2.584 millones para equipamiento estratégico de la Agencia Federal de Emergencias.
Los fondos están destinados prioritariamente a la compra y mantenimiento de equipamiento, materiales e indumentaria de protección personal para la lucha contra el fuego. Además, se destinarán recursos adicionales para la Academia Nacional de Capacitación, con el objetivo de fortalecer la formación y profesionalización de los bomberos en todo el territorio nacional.
Actualmente, los focos más críticos se concentran en el sur argentino, con pérdidas que superan las 20.000 hectáreas en el Parque Nacional Los Alerces. Los desembolsos de estos subsidios se realizarán de manera progresiva a medida que las instituciones presenten sus rendiciones de cuentas, asegurando que el recurso llegue efectivamente a quienes combaten las llamas en primera línea.





