Lucas Monzón, referente de la Fundación Refugio Salvaje, remarcó en diálogo con Radio Facundo Quiroga la necesidad de cambiar la mirada sobre la presencia de fauna silvestre en zonas urbanas o periurbanas. “Los que aparecemos somos nosotros, expandiendo nuestro territorio habitacional, con ganadería, agricultura y otras actividades. No es que aparece un animal, nosotros les aparecemos a ellos”, explicó.
Monzón señaló que muchas veces los avistajes no representan un peligro real y que no siempre es necesaria una intervención. “Debemos aprender a convivir con ellos. Muchos son extremadamente inofensivos y no requieren un ‘rescate’, porque están en su lugar”, afirmó. En esa línea, recomendó mantener la distancia y no manipular a los animales. “No se deben tocar. Puede haber especies que sin intención lastimen, y hay que tener cuidado”, advirtió.
Sobre los llamados por avistamientos en barrios privados o zonas rurales, fue claro: “Si yo elijo vivir en un lugar natural, voy a tener encuentros continuos con distintas especies. Hay que tener una convivencia amigable. No se puede pretender vivir rodeado de naturaleza sin la naturaleza misma”.
En relación al mascotismo, sostuvo que “los animales silvestres no deben ser mascotas”. Aclaró que los animales autóctonos no están aptos para la domesticación y que ese tipo de prácticas representa un riesgo tanto para la fauna como para las personas.
Por último, valoró la posibilidad de educar desde edades tempranas. “Incentivamos mucho a aprender a disfrutar sin tocar. Hay que interiorizarse, ver cómo viven y mantener una distancia considerable. Hay provincias que no tienen la riqueza natural que tenemos”, concluyó.





