El médico recomendó evitar la exposición al sol entre las 9:00 y las 16:00 horas, sugiriendo el uso de ropa clara, protectores solares y una hidratación constante. Según Ramos, si es obligatorio salir en horarios críticos, resulta vital "cubrirse la cabeza, los brazos, las manos", además de asegurar que los niños que toman pecho lo hagan con mayor frecuencia.
El contacto con el agua clorada o de río suele disparar las consultas diarias por otitis y afecciones oculares en los más pequeños durante el verano. El profesional explicó que los químicos de las piletas pueden causar un "ojo rojo, pero es por contacto", debido a que son productos irritantes para el organismo. Para proteger los oídos y evitar molestias, Ramos sugirió el uso de tapones de natación, señalando que estos "ayudan bastante", aunque a veces la falta de costumbre de los niños dificulta su implementación.
Uno de los temas más debatidos es el tiempo de espera para ingresar al agua tras las comidas, algo que Ramos calificó como una medida con base fisiológica debido a que la sangre se concentra en el estómago durante la digestión. El director aclaró que, aunque mucha gente no cumple la regla, es prudente respetar los tiempos según lo ingerido. Al respecto, el médico señaló: "Lo ideal siempre descansar después de haber almorzado o comido algo. Lo ideal es siempre dos horas después".
Finalmente, el doctor hizo hincapié en el consumo de "agua segura" para evitar cuadros de gastroenteritis estival, los cuales generan una gran demanda en el hospital. Recomendó priorizar el agua mineral o tratada y mantener una alimentación saludable, rica en frutas, para sobrellevar el clima de la región. Ramos concluyó que, en esta época de recreación, la clave es no descuidar la prevención, afirmando que "el agua es fundamental" para evitar enfermedades de temporada.





