Un proyecto de investigadores del CONICET Nordeste y de la Universidad del Chaco Austral (UNCAUS) busca obtener leche materna en polvo a través de procesos tecnológicos que serán aplicados por primera vez en Argentina. Esta propuesta, que fue seleccionada en la convocatoria Ciencia y Tecnología contra el Hambre, permitirá aumentar la vida útil de este valioso recurso hasta por un año, facilitando su almacenamiento y administración para recién nacidos.

El grupo espera obtener hasta 20 mil dosis individuales de leche materna por mes, que serán destinadas a niños que no pueden acceder a ella por distintos motivos, ya sea por patologías del aparato digestivo, por contraindicación de lactancia por enfermedad de la madre, así como también para todo aquel paciente pediátrico que cuente con indicación médica o nutricional. El proyecto recibirá un financiamiento de 17 millones de pesos y se ejecutará en un plazo de doce meses.

Carla Martín, licenciada en Nutrición e integrante del equipo de investigadores del CONICET y de la Universidad del Chaco Austral, explicó en diálogo con Radio Facundo Quiroga que "se trabajará con material proveniente de los lactarios de hospitales públicos que existen en la provincia del Chaco. A través de procesos de deshidratación se obtendrá leche materna deshidratada, es decir, en polvo".

Actualmente, en la provincia del Chaco existe una red de maternidades con lactarios en los que se obtiene la leche materna a través de donación. Todo el material proveniente de distintas ciudades es derivado al Hospital “Julio C. Perrando”, de la ciudad de Resistencia, para ser sometido a los procesos de control y pasteurización necesarios para su conservación y almacenamiento. Sin embargo, esto presenta diversas dificultades por la logística y conservación, ya que la vida útil de la leche materna cruda es de apenas 12 horas en refrigerador, a una temperatura de 5 grados y debe viajar cientos de kilómetros.

Una vez pasteurizada, puede ser congelada a una temperatura igual o menor a 10 grados bajo cero, por un periodo máximo de 6 meses. El proceso de deshidratado que buscan lograr los investigadores podrá prolongar la vida útil de la leche materna hasta por un año, conservando todas sus propiedades nutricionales.

Con información extraída de CONICET Nordeste.