Laudelina Peña declaró este martes ante el Tribunal en el marco del juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña, ocurrida el 13 de junio de 2024 en la localidad correntina de 9 de Julio. Su testimonio se extendió por casi tres horas —desde las 9.44 hasta las 12.37— y se convirtió en uno de los momentos centrales del proceso judicial, bajo la atenta mirada de los padres del niño, José Peña y María Noguera.
Antes de dar inicio a su exposición, el Tribunal ordenó el retiro de los imputados presentes en la sala y la desconexión de quienes participaban de manera virtual, una medida que generó objeciones por parte de la Fiscalía y del abogado defensor Rodolfo Bacqué, aunque los jueces ratificaron la decisión.
Durante el interrogatorio, centrado en los movimientos previos y en cómo era el niño, la audiencia registró momentos de máxima tensión. Entre ellos se destacó un fuerte cruce verbal entre el fiscal Carlos Schaefer y el letrado Bacqué, quien le retrucó al representante del Ministerio Público: "Lávese la boca antes de hablar de mí".
La declaración de Laudelina también estuvo atravesada por momentos de profunda emoción y llanto. El primero ocurrió al recordar la llegada del excomisario Walter Maciel tras la desaparición, a quien cuestionó por no mostrar preocupación y por haberle indicado que debían pasar determinadas horas antes de radicar la denuncia. La segunda quebrada emocional se dio al relatar el hallazgo de las huellas del botín, pista clave en el inicio de la búsqueda.
El testimonio de la imputada era uno de los más esperados de la etapa de debate debido al rol central que ocupa dentro del expediente y a la expectativa sobre los detalles que pudiera aportar respecto de los hechos.





