El caso avanza en medio de nuevas pericias y expectativas sobre el juicio por jurados. En comunicación con Radio Facundo Quiroga, la abogada de la querella, Adriana Molina, afirmó que los resultados de ADN “no nos sorprenden para nada” y explicó que las dos muestras analizadas “no detectaron rastros de sangre humana ni rastros de semen humano”, pese a que existían “fotos impactantes” que se viralizaron en un primer momento.
La entrevistada sostuvo que los resultados negativos no significan una debilidad en la acusación y aclaró: “Cuando las determinaciones dan negativas, no se obtienen muestras útiles para remitir al laboratorio de genética forense del IMCiF”. También señaló que ciertos planteos públicos generaron confusión: “Esto se manifestó como una gran prueba a favor de los imputados, porque contradice lo que dice un imputado o el otro”.
Al referirse al estado general de la causa, Molina remarcó su postura sobre el avance hacia el juicio: “Estoy tan convencida y mantengo que esto se va a hacer justicia, que esto va a ir a un jurado popular”. Sobre la conducción de la investigación, expresó: “El director del proceso es el fiscal Valero y sería un atrevimiento pedir la clausura de la causa cuando faltan elementos probatorios”.
Respecto al análisis de teléfonos celulares, la abogada explicó que aún resta un paso clave: “Falta que se decodifiquen los celulares de los imputados y de Leonela, porque hace muy poco se enviaron al departamento correspondiente”. Además, anticipó cómo se trabajará en la etapa previa al debate: “En un juicio por jurado se depuran las pruebas para que el expediente llegue lo más limpio posible y todo sea claro y preciso”.
Finalmente, Molina se refirió a las sospechas sobre el estado en que llegaron ciertas muestras y a la prudencia con la que la querella debe manejar esa información: “La familia ya vio las condiciones en que habían llegado las pruebas, pero no podemos adelantarnos a acusar”. Aun así, reafirmó su convicción sobre el desenlace judicial: “Confío plenamente en que se va a hacer justicia, incluso en causas donde no hubo cuerpo ni ADN y se lograron penas severísimas”.





