Debido a las licencias del personal, el horario se redujo de 7:00 a 12:00, con un cupo limitado de 30 turnos diarios que se entregan por orden de llegada. Mohalem explicó que esta organización es vital para procesar la sangre rápidamente y garantizar su calidad biológica.
El especialista hizo un fuerte llamado a la solidaridad para fomentar la donación voluntaria y no solo por reposición. Según Mohalem, el sistema de pedir dadores a familiares persiste debido a la falta de altruismo: “La sangre no se compra, no se fabrica. La fábrica de la vida está en nosotros”. Destacó que, si la donación se tomara como un “estilo de vida” y no como una obligación, los bancos contarían con el stock suficiente para cualquier emergencia sin presionar a los pacientes.
Respecto a los requisitos para los voluntarios, Mohalem derribó el mito del ayuno absoluto. El técnico aclaró que “no es conveniente ir en ayunas”, sino que simplemente se deben evitar alimentos con alto contenido graso. Explicó que el consumo de grasas genera una muestra "lipémica" que crea una capa de lípidos en la sangre, lo cual “dificulta que los estudios que se hagan con esas muestras sean reales” y puede invalidar la unidad.
Finalmente, Mohalem brindó precisiones sobre el registro de donantes de médula ósea, señalando que los interesados deben manifestar su voluntad durante la donación de sangre. Detalló que, tras una modificación legal, la edad para inscribirse en este registro nacional es de 18 a 40 años, mientras que para la donación de sangre convencional el rango permitido sigue siendo de 18 a 65 años.





